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sábado, 30 de julio de 2016

Comunicación sonora con los bebés



·       La Voz es igual a Vida: nuestra voz y pensamiento son vibración. Todas las palabras que comenzamos a aprender desde poco después de nacer van configurando progresivamente nuestra consciencia, mente y parte de nuestro cerebro.


La voz cantada, hablada, la interna y los sonidos de los suspiros, bostezos, gritos, risas, llanto, gemidos…son la VOZ de nuestra emociones-alegrías, motivaciones, penas, coraje…la voz de nuestros sentimientos.  A través de ella damos mucha información de nuestra personalidad (suavidad, alegría, firmeza, energía, tristeza…) Es nuestra esencia.

·       Vuestro bebé ha nacido con un ritmo interior ya que ha estado conectado con los latidos del corazón de la madre, ha sentido el vaivén del caminar y la vibración de la voz y es por eso que la música conecta con él desde el principio. La comunicación a través de la voz y el sonido es un recuerdo de las sensaciones vividas dentro del vientre.

·       El lenguaje verbal y música van unidos desde los comienzos evolutivos del ser humano. La sonoridad del lenguaje de los bebés y niños pequeños contiene ritmo, reiteración, onomatopeyas, gestos y melodía. Es la expresión de nuestra esencia.

En el campo de audición del recién nacido primero hay SONIDO y luego PALABRAS. Cuando el bebé escucha de manera repetida el mismo fonema se estimula la conexión neuronal en el área de audición en el córtex cerebral, donde se archiva y se genera una mayor capacidad de reconocimiento del fonema y de lo que éste transmite.

·       El trabajo de la VOZ SINCERA: Puesto que el bebé es muy sensible a la energía que le trasmitimos, el momento del masaje musical es una magnífica oportunidad para expresar la sensibilidad y pureza infantil que aún llevamos internamente y compartirla con los pequeños.
Es un momento para conectarnos con el o la bebé, olvidarnos de todos los factores externos de la vida, y expresarnos a través del contacto físico y la voz.

Los bebés lo van a agradecer eternamente y nunca van juzgar nuestro modo de cantar. Lo verdaderamente importante es la energía que les transmitimos.

lunes, 25 de julio de 2016

Voz positva para un bebé



La estimulación y sensibilización musical a través de la voz en esta primera etapa de vida es un medio natural para el desarrollo íntegro del bebé. La música juega un papel vital en su evolución psicológica, emocional, intelectual, auditiva, sensorial, del habla, motriz, etc.


Fisiológicamente…

·      La música en general puede aumentar el número de conexiones neuronales en el cerebro del niño/a, y por lo tanto estimular las habilidades verbales y de lenguaje posteriores.

      Ayuda a reconfigurar la sincronicidad entre ambos hemisferios y la comunicación electroquímica entre neuronas.

      Estimula la creación de hormonas, tales como la de la felicidad, el placer, la analgesia y la anestesia.

       Transmite físicamente la vibración sonora de la voz al interior del cuerpo del bebé. Del mismo modo que  en el periodo de gestación el sonido afecta positivamente a la composición acuosa en la que el niño se desenvuelve en el vientre materno, una vez nacido, el efecto de la voz cantada en el bebé es sumamente positivo puesto que se produce una comunicación energética a través del sonido.

El por qué es sencillo. Numerosos estudios han mostrado cómo la composición molecular del agua se ve modificada cuando entra en contacto con diversas formas de vibración sonora.

Partiendo de este hecho, debemos saber el cuerpo del bebé, al igual que el de los adultos, está compuesto por un setenta por ciento de agua aproximadamente, por lo que podemos deducir el poder que el sonido ejerce sobre nuestra constitución acuosa interna.

A nivel afectivo…

   La música cantada e instrumental proporciona tranquilidad, bienestar y tiene el don de acercar a las personas. La seguridad emocional y confianza de los pequeños se ven reforzadas al experimentar la voz cantada del adulto y el contacto físico del masaje al mismo instante.

·       Para los adultos, la voz es un medio muy sencillo e instintivo  para expresar sentimientos y emociones sin recurrir a lo mental, para así mejorar el estado interior en general. Todo el mundo conoce el famoso dicho “¡quien canta, sus males espanta…!”

    Prolonga el cordón umbilical sonoro que se ha establecido en el periodo prenatal, por lo que refuerza la comunicación y lazos afectivos con la madre y el padre.

      Cantar y hacer música en familia es un elemento armonizador muy importante puesto que facilita el proceso de sintonización entre los miembros familiares. Es un proceso muy natural en el que se intensifica el vínculo afectivo mediante la expresión cantada, bailada o gesticulada. Además, el clima creado  en casa con la unión bebé-música, permite aunar a todos en ese ambiente de relajación y de fluidez con los ritmos naturales de la vida.

miércoles, 20 de julio de 2016

Cuando llega el momento de la INSPIRACIÓN



NO EXISTE NADA MÁS PODEROSO QUE UNA IDEA A LA QUE LE HA LLEGADO LA HORA

Esquilo fue el dramaturgo y erudito más importante de su tiempo y proclamaba que sus obras estaban inspiradas por Dios. Esquilo fue contemporáneo de Sócrates, Lao Tzu, Zaratustra, Buda y Confucio. Todos vivieron a lo lardo del siglo V a.C. ¡Es de lo más intrigante darse cuenta de la cantidad de visionarios que vivieron de forma simultánea.


 En pocas palabras, lo que nos dice (Esquilo) es que la vida debe consumir su tiempo de duración y que estamos aquí para hacer lo que el espíritu quiere que hagamos. De acuerdo con Esquilo, dejamos la tierra y nos desprendemos de nuestro cuerpo físico según el plan que el espíritu tiene para nosotros. Ya tengamos diecisiete, veinticinco o ciento cinco años, nos aconseja que confiemos en nuestra fuente.

Me gustaría añadir que este consejo que, sea cual sea la edad con la que leamos estas palabras, es el momento adecuado para darnos cuenta de que estamos embarcados en el proceso de rendirnos al espíritu durante el resto de nuestra vida.

La pregunta que tenemos que plantearnos entones es, ¿podemos regresar al mundo espiritual y desempeñar un papel decisivo en cualquier idea, suceso, acontecimiento o persona que se nos cruce en el camino? La respuesta es un rotundo sí. Recuerda las palabras de Patanjali...

       "...cuando estás inspirado (...) las fuerzas, las facultades y los talentos latentes cobran vida y te das cuenta de que eres una persona mucho mejor de lo que jamás soñaste"

...Debemos tener fe en un universo creado y guiado por una inteligencia muy superior a nuestro ego; un universo en el que no hay cabida para los accidentes. Cuando una idea le ha llegado la hora, no se puede detener, pero si hacemos que nuestra energía entre en sintonía con la de la fuente de existencia universal, podemos adelantar la hora de esa idea.

Podemos elevar nuestro nivel de conciencia por encima del ego y de la dominancia del grupo hasta alcanzar lo que denomino "conciencia visionaria", a través de la cual volvemos a conectar con la mente de Dios.

sábado, 16 de julio de 2016

Inspiración Universal


Fuesen venerados u odiados, la referencia a los padres en la literatura ha sido ineludible. En millones de páginas permanecen impregnadas historias, costumbres y formas de ver el mundo a partir de relaciones paternales. Los autores se han basado en sus propias vivencias, han creado personalidades imaginarias, incluso utópicas, y también han aprovechado su pluma para hacerles un reclamo o un homenaje.
                                                                Franz Kafka
Los lectores han sido testigos de relaciones imperfectas, como la que retrató Franz Kafka en Carta al padre, en la que explica por qué siempre tuvo miedo de él, por qué se sentía inseguro ante su presencia y de qué forma su rigidez influyó en que se incubara una férrea desconfianza por sí mismo desde su infancia. Con la misiva quería “independizarse de una peculiar e infortunada relación”, pero a la vez alcanzar algo muy próximo a la verdad, cuyo objetivo final fuera tranquilizarlos a ambos más allá de la vida.
Pero así como existieron vínculos febriles —como el de James Joyce con su hija Lucía, o el de Pablo Neruda con la olvidada Malva Marina—, en la literatura también han quedado eternizadas historias conmovedoras y apasionantes. Una de ellas es Patrimonio, del norteamericano Philip Roth, quien narra los últimos años al lado de su padre. Se trata de un profundo ejercicio de introspección en el que se reflexiona sobre el amor, la vejez y los legados inmateriales que les quedan a los hijos. La obra está enfocada en el agente de seguros jubilado Herman Roth —padre del escritor—, quien es recordado por su hijo como un hombre encantador, vigoroso y con carácter. Pero a partir de los 86 años Herman contrae un tumor cerebral que cambia la vida de ambos hasta sus últimos días. Los dos hombres maduros, ante el temor de ser vencidos, luchan juntos para superar un desafío común: la muerte.
Paul Auster también se aproxima a la autobiografía a través de La invención de la soledad, un texto conmovedor que alcanza un carácter universal. En el primer apartado, ‘Retrato de un hombre invisible’, se aborda la repentina muerte del padre y desde entonces se pone en evidencia la voluntad de Auster por recrear los rasgos y maneras de su ser querido. Trata de volverlo a la vida a través de la escritura, de preservar su legado mediante la remembranza. En el segundo, ‘El libro de la memoria’, describe su experiencia como padre y delibera sobre la literatura y la soledad del escritor.
Por su parte, en La carretera, del estadounidense Cormac MacCarthy, ganadora del Premio Pulitzer, un padre y su hijo sin nombres caminan hacia el sur mientras empujan un carrito de supermercado en el que llevan sus escasas pertenencias. Recorren territorios abandonados y lugares devastados en los que sólo hay cenizas. El apoyo recíproco, a fin de cuentas, es el que les permite sobrevivir y no perder la esperanza.
Hay figuras paternas que quedaron consagradas por su heroísmo anónimo. Una de ellas se da en La sonrisa etrusca, del escritor español José Luis Sampedro, en el que un padre, convertido en abuelo, vive sus últimas pasiones: disfrutar de la recta final de su vida al lado de su nieto, Bruno, y de un nuevo amor al que se entrega plenamente.
Al mismo tiempo, pocas se han convertido en obras insoslayables. Tal es el caso de El olvido que seremos, del escritor antioqueño Héctor Abad Faciolince. Es un libro real y desgarrador que detalla con estoicismo la vida de su padre, el médico y activista de derechos humanos Héctor Abad Gómez, quien fue asesinado en pleno centro de Medellín.
La lucha de los escritores parece estar dirigida a enfrentar la amnesia, a mantener viva la memoria y, quizás, a hacer una catarsis frente a los efectos de su pasado. Cada uno, con sus particularidades, logró la osada labor de conjurar la figura del padre desde su experiencia.

jueves, 14 de julio de 2016

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS


En general se está de acuerdo en afirmar que la Declaración Universal de Derechos Humanos constituye el fundamento de las normas internacionales de derechos humanos. Aprobada hace casi 60 años, la Declaración Universal ha inspirado un valioso conjunto de tratados internacionales de derechos humanos legalmente vinculantes y la promoción de los derechos humanos en todo el mundo.

La Declaración nos sigue inspirando a todos ya sea en momentos de conflicto, en sociedades que sufren represión, para hacer frente a las injusticias, y en nuestros esfuerzos por lograr el disfrute universal de los derechos humanos.

La Declaración supone el reconocimiento universal de que los derechos básicos y las libertades fundamentales son inherentes a todos los seres humanos, inalienables y aplicables en igual medida a todas las personas, y que todos y cada uno de nosotros hemos nacido libres y con igualdad de dignidad y de derechos. El 10 de diciembre de 1948 la comunidad internacional se comprometió a defender la dignidad y la justicia para todos los seres humanos, independientemente de nuestra nacionalidad, lugar de residencia, género, origen nacional o étnico, religión, idioma o cualquier otra condición. Fundamento de nuestro futuro común. A lo largo de los años, ese compromiso se instaló en el campo del derecho, ya sea en forma de tratados, de derecho internacional consuetudinario, principios generales, acuerdos regionales y leyes nacionales, por mediación de los cuales se expresan y garantizan los derechos humanos. De hecho, la Declaración Universal de Derechos Humanos ha inspirado más de 80 tratados y declaraciones internacionales, un gran número de convenciones regionales, y cartas nacionales de derechos humanos y disposiciones constitucionales que, en conjunto, constituyen un sistema amplio jurídicamente vinculante para la promoción y la protección de los derechos humanos.


Basándose en los logros de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1976 entraron en vigor el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Los dos Pactos han desarrollado la mayoría de los derechos ya consagrados por la Declaración, haciendo que sean efectivamente vinculantes para los Estados que los han ratificado. Aquellos establecen derechos cotidianos como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación. Los Pactos, junto con la Declaración Universal de Derechos Humanos, constituyen la Carta Internacional de Derechos Humanos.

Con el tiempo, los tratados internacionales de derechos humanos se han centrado y especializado tanto en los temas que abordan como en los grupos sociales que señalan como necesitados de protección.

El conjunto de tratados internacionales de derechos humanos sigue creciendo y ampliando los derechos y libertades fundamentales que figuran en la Carta Internacional de Derechos Humanos, pues aborda asuntos como la discriminación racial, la tortura, las desapariciones forzosas, las discapacidades, y los derechos de la mujer, los niños, los migrantes, las minorías y los pueblos indígenas. Valores universales En numerosas resoluciones, declaraciones y convenciones internacionales de derechos humanos se han reiterado los principios básicos de derechos humanos establecidos primeramente en la Declaración Universal, como su universalidad, interdependencia e indivisibilidad, la igualdad y la no discriminación, y el hecho de que los derechos humanos conllevan simultáneamente tanto derechos como obligaciones por parte de los responsables de hacer efectivos los derechos y de los titulares de éstos.

En la actualidad, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas han ratificado al menos uno de los nueve tratados internacionales básicos de derechos humanos, y el 80% de ellos ha ratificado al menos cuatro de ellos, lo que constituye una expresión concreta de la universalidad de la Declaración y del conjunto de los derechos humanos.

¿Cómo protege el derecho internacional los derechos humanos? Las normas internacionales de derechos humanos establecen obligaciones que los Estados deben cumplir. Al pasar a ser partes en tratados internacionales, los Estados asumen obligaciones y deberes, en virtud del derecho internacional, en cuanto al respeto, la protección y el cumplimiento de los derechos humanos. La obligación de respetar significa que los Estados deben abstenerse de restringir los derechos humanos o de interferir en su realización.

La obligación de proteger exige que los Estados protejan a las personas o grupos de personas de las violaciones de los derechos humanos. La obligación de cumplir con los derechos humanos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos. Al ratificar tratados internacionales de derechos humanos, los gobiernos se comprometen a poner en práctica medidas internas y una legislación compatible con sus obligaciones y deberes en virtud de los tratados. En consecuencia, el sistema jurídico interno proporciona la principal protección jurídica de los derechos humanos garantizados con arreglo al derecho internacional. Cuando los procedimientos jurídicos internos no dan respuesta a las violaciones de derechos humanos, existen mecanismos y procedimientos a escala regional e internacional para atender las denuncias individuales y de grupo, con miras a velar por que se respeten, apliquen y hagan cumplir a escala local las normas internacionales en materia de derechos humanos.